¿Sabes la influencia del consumo de leche en la diabetes?
La leche y los derivados lácteos en la diabetes

Todos sabemos la importancia de la leche y los derivados lácteos en nuestra dieta diaria. Este grupo de alimentos, no solo aportan multitud de beneficios a nuestro organismo, sino que además representan la mayor fuente de calcio en la alimentación.

Igualmente, la leche también contiene proteínas, gran cantidad de vitaminas y minerales, y un perfil lipídico de calidad, por lo que nutricionalmente es un alimento adecuado en diferentes etapas de la vida y situaciones en las que hay que prestar especial atención a la alimentación, como el caso de la diabetes.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes mellitus es una patología en la que los niveles de glucosa (azúcar) en sangre son muy elevados, debido a la incapacidad del organismo para regularlos. Existen dos tipos de diabetes, la tipo 1 y la tipo 2:

  • En la diabetes tipo 1, el páncreas es incapaz de fabricar suficiente insulina (hormona que actúa como llave para la entrada de la glucosa dentro de las células) para controlar los niveles de glucosa en sangre. Es una situación crónica que requiere de un aporte externo de insulina y que suele aparecer durante la infancia o adolescencia.
  • En la diabetes tipo 2, se desarrolla resistencia a la insulina, por lo que, aunque el organismo genera niveles normales de esta hormona, no es capaz de regular los niveles de glucosa en sangre. En este caso, la alimentación y unos buenos hábitos juegan un papel fundamental en el desarrollo y control de la enfermedad.

También puede darse diabetes gestacional, que aparece durante el embarazo y debe controlarse para que tanto la madre como el bebé estén en perfectas condiciones. Esta suele desaparecer en el momento del parto.

Una influencia de la alimentación en la diabetes

Los azúcares y otros carbohidratos presentes en la dieta de una persona diabética están siempre en el punto de mira. Antes de determinar la influencia de la leche en la diabetes es importante conocer el concepto de índice glucémico.

El índice glucémico (IG) es un sistema utilizado para determinar el aumento de los niveles de glucosa en sangre (respuesta glucémica) tras la ingestión de un alimento en base a un alimento utilizado como referencia.

Para hacernos una idea, el índice glucémico de los alimentos se encuentra en unos valores entre 0 y 115. Alimentos con alto IG son por ejemplo la pasta de trigo blanco (70), o el arroz blanco (70); alimentos con IG medio podrían ser la batata (50), el boniato (50) o la avena (40); y alimentos con bajo IG serían el aguacate (10) o los espárragos (15). La leche, por su parte, tiene un IG alrededor de 30, con poca variación entre las variedades enteras y desnatadas.

Pero no solo la alimentación ayuda a regular los niveles de glucemia; también el ejercicio físico contribuye a mejorar la sensibilidad a la insulina. Además, las células musculares utilizan glucosa como fuente de energía para su funcionamiento, ayudando a reducir los niveles de glucosa en sangre independientemente de los niveles de insulina.

Leche y derivados lácteos en la diabetes

La lactosa es el principal azúcar que encontramos en la leche. Su contenido es de aproximadamente 5 g/100 ml de leche. Los derivados lácteos suelen tener una concentración menor, como por ejemplo los quesos o la mantequilla, obtenida principalmente a partir de la grasa de la leche.

En el caso de la leche sin lactosa, se emplean enzimas que “rompen” la lactosa en sus dos componentes: glucosa y galactosa, siendo la absorción de estos azúcares más rápida.

La leche es adecuada dentro de la alimentación variada y equilibrada de una persona con diabetes gracias a su aporte de proteínas y calcio. Se puede escoger entre las variedades entera, semidesnatada o desnatada según las necesidades individuales.

La pauta de alimentación debe ser prescrita y personalizada por el profesional sanitario, pues será la persona que adaptará la alimentación a las características y necesidades de cada individuo.