De una consultora en Madrid a la vida rural
Raquel Rubio. Nuestra instagranjer rompe-mitos

Raquel es una de nuestras ganaderas y una de nuestras instagranjers pero desde luego no es una más y apostamos a que al final de este post pensarás como nosotros. Nuestra instagranjer más joven decidió estudiar ingeniería informática en Madrid, lejos del mundo rural y de la granja de su padre: Granja Miramar. Al finalizar la carrera de ingeniería tuvo la oportunidad de trabajar durante dos años en una consultora.

Raquel pasó de la montaña cántabra al mundo de las grandes compañías, multinacionales y bancos. Sin embargo, algo fallaba. No se puede sustituir a Cantabria. Ella misma nos cuenta que Madrid era muy estresante, que no soportaba los atascos, llevaba fatal que no hubiera mar, echaba de menos los animales y la libertad de horarios… Vamos, que ese mundo no era para ella.

Lejos de conformarse, de aceptar que esa iba a ser su vida, que se había esforzado mucho para aprobar Ingeniería Informática y que se había hecho un hueco en ese mundo tan difícil decidió ser absoluta protagonista de su vida, dejar Madrid atrás y volver a la granja, a su casa, volver a Cantabria, volver al olor a mar, volver a cuidar a sus animales. Eso sí, no dejó de madrugar. Si le preguntamos si está contenta con su vuelta, nos encadena muchísimos “sí” y nos asegura que se quedaría ya en su tierra siempre. Decisión acertada, entonces.

Instagranjer Leche Pascual - Cantabria

 

Su vuelta al mundo rural no fue un salto al vacío. Raquel está decidida a promover la profesionalización del sector, darse a conocer, implantar la innovación y la tecnología a la granja e instaurar otra perspectiva de la ganadería alejada de estereotipos como ha sido toda su vida. Nuestra ganadera ingeniera hace de “Dar Lo Mejor” la actitud de su vida.

Su nuevo reto: la digitalización de la granja

Raquel, ingeniera y ganadera (o viceversa) ha implantado en su granja familiar la digitalización que nos cuenta que “es clave para la toma de decisiones importantes. Conseguimos informes con datos muy concretos que nos permiten gestionar y decidir mucho más rápidamente y de una manera más eficiente tanto en la producción láctea como en ámbitos como la salud de los animales, el bienestar animal, etc”. Así como conocer en cada momento los costes de producción reales, algo clave para asegurar el correcto funcionamiento de la granja y en la inversión de mejoras.

Si le preguntamos cómo ha llevado su familia la llegada de la tecnología de la empresa nos cuenta: “mi padre no lleva la digitalización pero sí que le gusta y me pide los datos para la toma de decisiones. El cambio es muy evidente porque antes no teníamos la información en el instante en el que la necesitábamos. Ahora sí y somos mucho más eficientes”.

La figura de Raquel se ha vuelto clave en Miramar y ha dado un giro en cuanto a eficiencia se refiere. Nos encanta poder contar con Raquel una mujer que ha dicho “el mundo es mío”, también el rural.

En todo este proceso de digitalización de la granja y de puesta en valor de los conocimientos técnicos de Raquel en Miramar desde Pascual hemos mostrado toda nuestra confianza y apoyo ya que el un gran paso para la eficiencia y la mejora de la gestión gracias al conocimiento de datos exactos y en el tiempo necesario.

El trabajo, el esfuerzo y la dedicación de Raquel son consecuencia de su pasión por el medio, la granja y los animales. Siempre apoyamos proyectos como el de Raquel por nuestro compromiso con el sector primario y la colaboración mutua entre ganaderos y Pascual. Apoyando a nuestros ganaderos, apoyamos el bienestar animal en nuestras granjas porque nadie cuida tanto a las vacas como ellos.